PRODUCTOS TIPICOS ARTESANOS DE PEÑAS DE SAN PEDRO


Peñas de San Pedro cuenta con un variado comercio donde el visitante podrá adquirir sin problemas lo que necesite. No obstante, algunos de sus productos típicos, elaborados con fórmulas artesanales, han adquirido una especial fama, de tal manera que son solicitados por los consumidores no sólo en los establecimientos locales, sino en los de la capital y en los del resto de la provincia. El reducido espacio de este trabajo impone que nos tengamos que limitar a mencionar solamente tres: el pan, el aceite de oliva y los embutidos.

La variada gama de productos de panadería de Peñas, cuya calidad goza de reconocido prestigio, es elaborada artesanalmente en los tres hornos de leña con que cuenta actualmente la localidad y sus especialidades (panes, barras, roscas, “malhechas”, tortas de gazpacho, tortas de manteca, etc.) pueden ser adquiridas en sus panaderías o en numerosos despachos de pan de la capital y de otros pueblos de la provincia.

Los olivares de Peñas de San Pedro, menos abundantes que los de zonas tradicionalmente olivareras y distribuidos irregularmente por el accidentado relieve de su término, producen un aceite de oliva virgen que poco tiene que envidiar al de regiones más afamadas. Puede adquirirse directamente en su almazara o en establecimientos de alimentación de la propia localidad y de fuera de ella.

Su localización en las estribaciones de la sierra dotan a Peñas de San Pedro de un inmejorable clima para la curación de jamones y embutidos. Por ello proliferan en el pueblo las fábricas que, en régimen de cooperativa, producen, con fórmulas artesanales aunque con los sistemas de fabricación más modernos, todas las modalidades imaginables de derivados cárnicos porcinos. Los embutidos de Peñas (chorizos, salchichones, salchichas, morcillas, butifarras, etc.) han logrado una fama que se extiende más allá de los límites de la provincia, lo que ha hecho que la parada del viajero en Peñas o el desplazamiento “ex profeso” a la localidad para adquirirlos se convierta en algo obligatorio para quienes gustan de la calidad en este tipo de productos. Además de en las propias fábricas y en las tiendas de alimentación del pueblo, pueden adquirirse en numerosos establecimientos del ramo de la provincia o de fuera de ella.